Cinco pasos para construir reputación en la organización

Reputacion.jpg.scaled1000

 

Esa mañana un silencio gélido invadió la sala del Comité de Dirección. Sobre la mesa, un ranking de reputación del que la compañía se agarraba a los últimos lugares. Mariano Macías, director de relaciones corporativas, notó que la corbata le apretaba en exceso. El esfuerzo en publicidad, la colaboración con ONGs y la nueva marca no habían dado resultado; la empresa no era admirada fuera, ni dentro según la última encuesta de clima. Tuvo el tiempo justo para entrar en relatoscorporativos.com antes de que el Presidente lo inmovilizara con la mirada: <<¿Qué hacemos, Mariano?>>. Éste respiró tranquilo:

1. Arma un discurso coherente. Muchas empresas son expertas en hacer lo contrario de lo que dicen, nada mejor para minar la confianza y la credibilidad. Como primer paso, construye un relato que articule de forma real y coherente el discurso institucional, la visión de la compañía, el plan de recursos humanos, la política de alianzas, la acción social, la oferta de productos y servicios, la estrategia de marca y, fundamental, la satisfacción del cliente (la calidad de servicio es el cogollo de la reputación). Este hilo argumental debe vertebrar la comunicación (institucional y comercial) con tus públicos de interés, comenzando por los empleados.

2. Define compromisos de gestión e involucra a los líderes. Es importante que, en base a dicho discurso, la compañía y sus líderes asuman compromisos de gestión, y que éstos se escenifiquen de forma adecuada  a través de los medios internos y los encuentros gerenciales. Además, impulsa la creación de un código ético y un marco de actuación que vinculen a todos los colaboradores, y que integren el Kit de bienvenida para cualquier persona que se incorpore a la organización. Ahora se habla mucho del Chief Reputation Officer, y no está demás, pero lo importante es contar con un equipo de líderes y colaboradores responsables.

3. Comunica hechos concretos. Diseña un plan de comunicación interna para informar sobre logros específicos de la compañía, a ser posible cuantificables, dando protagonismo a los equipos que los han alcanzado. Puede ser el número de horas de formación por empleado, las alianzas alcanzadas con proveedores e instituciones, el impacto en ventas del lanzamiento de una campaña, el porcentaje de satisfacción de clientes o los resultados de los proyectos de acción social. En definitiva, hitos palpables que faciliten generar orgullo y sentimiento de pertenencia.

4. Aprovecha tus prescriptores.  Ya hemos escrito en Relatos Corporativos sobre la fina línea que separa lo interno y lo externo en las organizaciones de hoy. Aprovéchalo en ambas direcciones, que tus empleados sean tus primeros prescriptores, y a su vez rentabiliza internamente las declaraciones positivas que sobre la organización se hacen en ámbitos externos, ya sea en medios de comunicación, en foros sectoriales o instituciones públicas. El potencial de estos altavoces de reputación se ve amplificado por el papel de las redes sociales de Internet, dando paso así a la última clave del relato.

5. Apóyate en las herramientas 2.0, externas e internas. A través del entorno digital puedes ofrecer espacios para el debate donde los colaboradores intercambien ideas y conocimiento. En este marco, porqué no disponer un foro sobre calidad y cultura cliente,  o sobre cómo consolidar el compromiso de la compañía en las sociedades donde opera, por citar dos ejemplos. En definitiva, el modelo de comunicación interna 2.0 te facilita involucrar al empleado en tu estrategia de responsabilidad social, lo que de nuevo redunda en un mayor y más sólido sentimiento de pertenencia de tu equipo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *